La formación continua es una de las herramientas más eficaces para mejorar la competitividad de una empresa y potenciar el desarrollo profesional de sus trabajadores. Sin embargo, muchas organizaciones desconocen que disponen de un crédito anual destinado a financiar acciones formativas para sus empleados.

A través de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE), las empresas pueden acceder a un sistema de formación bonificada que les permite recuperar parte o la totalidad de los costes de determinados cursos mediante bonificaciones en sus cotizaciones a la Seguridad Social.

Conocer cómo funciona este sistema y planificar adecuadamente su utilización es fundamental para aprovechar los recursos disponibles y convertir la formación en una inversión estratégica.

¿Qué es el crédito de formación FUNDAE?

El crédito de formación FUNDAE es una cantidad económica de la que disponen las empresas que cotizan por formación profesional para financiar la formación de sus trabajadores.

Este crédito se calcula anualmente teniendo en cuenta, entre otros factores, las cotizaciones realizadas por la empresa en concepto de formación profesional durante el ejercicio anterior y el tamaño de su plantilla.

Su principal ventaja es que permite a las organizaciones mejorar las competencias de sus empleados sin tener que asumir necesariamente el coste íntegro de las acciones formativas.

La formación bonificada puede abarcar numerosas áreas profesionales, como competencias digitales, administración, gestión empresarial, prevención de riesgos laborales, idiomas o habilidades comerciales, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la normativa.

1. Conoce el crédito disponible para tu empresa

El primer paso para aprovechar la formación bonificada consiste en conocer la cantidad de crédito que tiene disponible tu organización.

El importe varía en función del tamaño de la empresa y de sus cotizaciones. Además, las empresas de menor tamaño cuentan con determinadas garantías de crédito mínimo.

Consultar esta información permite establecer un presupuesto formativo realista y seleccionar las acciones que mejor se adapten a las necesidades de la plantilla.

También es importante tener presente que, con carácter general, el crédito debe utilizarse dentro del ejercicio correspondiente. No obstante, las empresas de menos de 50 trabajadores pueden acumular el crédito no utilizado para ejercicios posteriores durante el plazo legalmente establecido, siempre que hayan comunicado esta decisión en tiempo y forma.

2. Identifica las necesidades formativas de tu plantilla

Para obtener el máximo rendimiento del crédito FUNDAE, es recomendable realizar previamente un análisis de las necesidades de formación de los trabajadores.

No se trata únicamente de ofrecer cursos, sino de identificar aquellas competencias que pueden contribuir directamente al crecimiento de la empresa.

Algunas cuestiones que conviene analizar son:

A partir de estas respuestas, será más sencillo diseñar un plan de formación alineado con los objetivos empresariales.

3. Planifica la formación durante todo el año

Uno de los errores más habituales es dejar la planificación de la formación bonificada para los últimos meses del año.

Esta práctica puede provocar dificultades para organizar los cursos, coordinar la disponibilidad de los trabajadores y completar correctamente los procedimientos administrativos.

Por ello, resulta recomendable establecer un calendario formativo anual que distribuya las acciones de aprendizaje de manera equilibrada.

Una planificación adecuada permite organizar los recursos, evitar interrupciones innecesarias en la actividad diaria y facilitar que los empleados puedan aplicar progresivamente los conocimientos adquiridos.

Además, ayuda a realizar un seguimiento del crédito utilizado y del importe que todavía queda disponible.

4. Selecciona cursos que aporten valor real

Para que la formación tenga un impacto positivo, es fundamental elegir programas que respondan a necesidades concretas.

La digitalización de los procesos, la incorporación de nuevas tecnologías y los cambios en el entorno laboral hacen que la actualización profesional sea cada vez más importante.

Entre las áreas formativas que